sábado, 22 de mayo de 2010

Europa, otra crisis más


De nueva cuenta la economía mundial se tambalea sin ton ni son. Las bolsas caen y la incertidumbre cunde en los mercados internacionales, y todo a raíz de los problemas de Grecia que parece ser el preámbulo de un colapso para la unión Europea.

Lo cierto es que con los malos manejos financieros y económicos que ha llevado esta nación, ha servido de pretexto para que la Unión Europea se meta hasta la cocina de este país para decirle y condicionarle que recibirá el apoyo del la unión de países que respaldan al Euro, si y solo sí adopta las medidas restrictivas y recortes a las finanzas públicas de su país.

En la semana pasada llego el reporte de que Grecia había alcanzado el más alto nivel de desempleo en los últimos seis años, alcanzando la cifra del 12.1%. Lo peor es que con los recortes y medidas restrictivas que la Unión Europea pretende imponer a Grecia, la recesión y el desempleo se agudizarán ya que básicamente estas medidas consisten en retirar dinero de la calle(reducir el gasto del gobierno) y por ende, menos créditos, menos inversión y más desempleo.

También España ha comenzado a recibir presiones internacionales por el manejo interno de la economía. El martes el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, recibió la llamada de Barack Obama. El presidente de los Estados Unidos hizo una serie de recomendaciones al gobierno español para que este evitase verse en una situación similar a la de Grecia y claro, para que de esta forma pudiese ser apoyado por los americanos en caso de ser necesario. De inmediato, Zapatero dio a conocer una serie de medidas de austeridad que básicamente consistían en recortes a programas sociales.

Ante este panorama, se ve claramente como conforme se consolida la globalización, se va disolviendo la soberanía de los países, pierden cada vez más la capacidad para manejarse y tomar sus propias decisiones y todo por seguir estándares internacionales que no necesariamente van con el mejoramiento de una nación.

Brinquemos el charco y veamos el ejemplo claro de México. Nuestro país tuvo uno de los ciclos políticos de mayor bonanza económica durante el sexenio de Vicente Fox. Los números nos indican que desde el modelo del desarrollo estabilizador en las décadas de los 50´s y 60´s, México no veía tales niveles de crecimiento y con una inflación tan bien controlada. El tratado de libre comercio, aunado con los altos precios del petróleo permitieron a México prácticamente duplicar sus reservas internacionales en 6 años, sin embargo, usted querido lector se preguntara ¿Cómo, si nuestra situación básicamente no ha cambiado?

Desafortunadamente el modelo de la globalización en muchos casos no baja los resultados de la macroeconomía (Crecimiento alto, baja inflación) a la microeconomía (los salarios que perciben las familias) y este ejemplo lo vemos claro en nuestro país.

Son las reglas de los organismos internacionales los que no permiten que una nación como la de nosotros termine de despegar y alcanzar el progreso. ¿Qué pasaría, si en lugar de haber destinado todos los excedentes petroleros al incremento de nuestras reservas, se hubiese comprado tecnología y equipo para la exploración de petróleo en aguas profundas? Bueno, de entrada nos hubiéramos evitado el circo que hicieron nuestros legisladores con la reforma petrolera.

Así pues también en Europa, calificadoras internacionales, instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la propia Unión Europea, se van encargando de decidir por cada uno de los países que es lo mejor para ellos, y ya maniatados, con una crisis encima y con las puertas cerradas a créditos internacionales, pues no hay muchas opciones para estas naciones.

Como siempre espero sus comentarios en diazdepolitica@gmail.com

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